Sonorización de espacios: La asignatura pendiente de las marcas

Audio Branding: La gestión del sonido en el salón del automóvil de Paris 2014

A mediados de mes visité el Mondial de l’Automobile de Paris junto al presidente de Sixième Son y un séquito de directivos de marketing de una gran marca de coches. Estaban interesados en conocer cómo sus estands podrían sacar mejor provecho de las posibilidades que ofrece el sonido.

Es el de París uno de los salones más importantes de Europa; cita ineludible para todos los aficionados a los automóviles. 250 marcas de 17 países ocuparon hasta el pasado domingo siete enormes pabellones en la Porte de Versailles. Entre las novedades que se presentaban había espectaculares prototipos, súper-deportivos, coches compactos y como no, una amplia gama de vehículos eléctricos, que han venido para quedarse. Las marcas realizan importantes inversiones en sus flamantes espacios y pude comprobar una verdadera explosión de tecnología tanto en los coches como en sus presentaciones.

Pasando de una marca a otra, fuimos descubriendo lo que el sonido puede hacer -o puede deshacer- en cada uno de los espacios del salón. De todas las marcas que visitamos, hubo dos que destacaban por su cautivadora presentación: Renault y Volvo.

Audio Branding y sonorización de espacios

Renault invitaba a adentrarte en un fantástico bosque encantado de fanales móviles colgados del techo que se movían verticalmente al ritmo de una música seductora y elegante. Una delicada sonorización profesional y unas exquisitas transiciones sonoras y lumínicas ayudaban a que la experiencia de la marca del rombo -coches aparte- fuera completa, agradable y cargada de valor. Su puesta en escena recordaba a las memorables fiestas de verano del barrio de Gracia de Barcelona, en las que las calles se engalanan y rivalizan por un preciado trofeo anual. La marca francesa se ha reposicionado en mi mente, ¡sin duda!

Por su parte, Volvo recreaba consecutivamente las distintas estaciones del año con un complejo sistema de proyecciones que te envolvían 360 grados con un único coche expuesto. Las proyecciones se acompañaban del sonido de los elementos naturales que los vehículos de la marca sueca desafían con brío, generando incluso una verdadera lluvia con una cortina de agua que rodeaba el espacio. El resto de sus modelos se presentaba de forma virtual pero a tamaño real en una gran pantalla 3D.

Dicho esto, desde un enfoque de audio branding, expongo algunas de mis convicciones tras la visita:

La mayoría de marcas todavía no hablan!

En una época en que la competencia es tan reñida ¿cómo es posible que marcas que comparten al mismo tiempo un mismo salón con todas sus rivales, desaprovechen la fantástica ocasión de diferenciarse sonoramente de ellas? Podrían hacerlo con un sonido alineado con su imagen gráfica. Que fuera receptivo, confortable y amable pero también único y original y coherente. Además deberían tener en cuenta que sus potenciales clientes van a poder comparar sus ofertas con pocos minutos de diferencia!

Hay espacios donde no pasa nada…

En algunas zonas de su exposición las marcas pierden una gran oportunidad. Han pagado grandes sumas por alquilar unos metros cuadrados en los que nada pasa y por consiguiente, nadie pasa. Si fueran debida y estratégicamente sonorizados, no solo crearían un foco de atracción de visitantes sino que además podrían hacer que su marca se expresara sonoramente en ellos.

…o pasan cosas pero no suenan…

Había estands en los que te encontrabas con enormes pantallas mostrando videos corporativos o presentaciones en las que el audio simplemente estaba anulado o se oía muy bajito. Grandes montajes visuales con imágenes muy profesionales y desarrolladas se acompañaban de un sonido pobre que rebajaba drásticamente las pretensiones de la marca. Se perdía así una gran parte del efecto deseado con el montaje. Era como ver una película de acción en silencio.

…o sí que suenan, pero muy mal.

De la misma manera que un sonido agradable, proporcionado, pertinente y bien calibrado se convierte en un foco de atracción, un sonido mal ajustado, demasiado fuerte o no apropiado aleja de forma automática al público potencial.

Tras unas cuantas horas y kilómetros de visita, salí del Mondial del Automobile con la sensación de que las propuestas convergen cada vez más hacia modelos y prestaciones muy parecidas. Bajo un mismo presupuesto se me haría realmente difícil escoger entre los modelos de una marca o de otra. Ese es el momento en que los intangibles entran en juego y los espacios de convivencia marca-cliente adquieren una dimensión trascendental. Y ahí si que noté grandes diferencias: Unos estands estaban pensados bajo un prisma de experiencia de marca y otros simplemente se dedicaban a exponer las novedades del año. Y el branding consiste precisamente en esto: Gestionar la diferencia.

Al terminar la visita, los atentos directivos acabaron convencidos de qué en términos de sonido a su marca le queda aún mucho por hacer. Estoy seguro de que sus espacios sonarán mucho mejor a partir de ahora!

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